- ¿Nerea? -dice forzando más la vista para poder conseguir ver más allá de un metro.
No obtiene respuesta, pero el sonido se hace más agudo a cada segundo que pasa. Nota que algo o alguien se acerca.
- ¿Eres tú?
De repente toda la luminosidad del día desaparece y la substituye un cielo gris, grandes nubarrones oscuros que parecen advertir peligro. Estaba en lo cierto, es Nerea, la tiene frente a sus ojos. Le sonríe con una mirada angelical. Ella se acerca y lo abraza.
- Hace apenas unas horas que te has ido y ya te echo de menos... No te vayas, por favor -suplica ella entre sus brazos.
Puede sentir el calor de su cuerpo, su delicado cuerpo entre sus brazos, el olor de su perfume.
- No depende de mi esa elección, lo sabes -dice él con tristeza.
- Esta tarde todo ha sido tan extraño... -empieza a decir ella, aun entre los brazos de él apretándola con fuerza, transmitiéndole seguridad y cariño-. No sé, en mi vida había imaginado que conocería a alguien como tú. No se ni para que te he dicho lo de mi novio... no me ha tratado en mi vida como lo has hecho tú en unas horas. Eres... no sé, diferente.
Él la separa con suavidad de sus brazos y la mira a los ojos. Ella hace lo mismo, luego baja la mirada.
- No sé que hago diciendo todo esto, en mi vida me habría atrevido a hacerlo y en cambio ahora... mira. No sé, es tan raro, te conozco de un día pero me transmites tanta confianza y tanta seguridad...
Vuelve a levantar la vista y se lo queda mirando. Tiene los ojos brillantes: está a punto de soltar alguna que otra lágrima.
- No se que decirte, a mi estas cosas no es que se me den muy bien -dice él.
- Di lo que sientes, solo eso.
Tiene razón, le dirá lo que siente, pero no con palabras, sino con hechos. Se inclina hacia ella y va dispuesto a besarla. Justo cuando sus labios están a punto de tocarse y unirse un gran estruendo les hace fijar la vista a lo lejos, en el aeropuerto. Una gran bola de fuego junto con muchísimo humo va subiendo a una velocidad de vértigo hacia arriba. Algo ha ocurrido, y ese algo no es bueno. A Nerea se le refleja el pánico en los ojos.
- ¿Eso ha sido...? -dice ella sin acabar la frase.
Los dos saben perfectamente lo que ha sido.
-2!
Feisimo :) ♥

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