lunes, 4 de octubre de 2010

Un sueño hecho realidad. (2)

Está conduciendo. Ya casi ha llegado al aeropuerto y ve despegar los primeros aviones de la jornada junto con los primeros rayos del Sol, muy débiles.
De su casa al aeropuerto no ha tardado más de diez minutos, ya que vive cerca. Aparca el coche en el parking del aeropuerto y entra dentro de éste último.
Dentro hay mucho movimiento de gente que va y viene, trabajadores que van a ocupar sus puestos de trabajo y también algun que otro pasajero que llega tarde.
Avanza con la pequeña maleta, ahora en la mano izquierda, y se siente más seguro. Al salir de casa estaba un tanto nervioso, pero al ver todo aquel ambiente, su ambiente, se ha relajado casi al completo.
Se dirige hacia la oficina, donde le esperan el resto de sus compañeros. Cualquiera se perdería en un aeropuerto y tendría que preguntar donde está tal sitio, pero él no. Digamos que es... como su segunda casa. Se lo conoce muy bien. A pesar de que no ha trabajado antes allí, ha ido varias veces, tanto porque tenía que viajar como por gusto, por el simple hecho de inspeccionar aquello que tanto le gusta.
Ya ha llegado. Toca la puerta con educación y entra. Allí están casi todos sus compañeros: vestidos de uniforme, como él, y a simple vista simpáticos, ya que están bromeando y riendo entre ellos.
Se conocen, piensa al instante. Este hecho parece ponerle un poco más nervioso, pero no deja que le afecte. Entra saludando con educación y se presenta. Todos lo reciben de muy buen agrado y él se siente cómodo.
En cuanto lo ve, su superior le da una targeta donde pone su nombre para que se la ponga a la altura del pecho y así poder ser visibles algunos de sus datos, como nombre y apellidos. Al instante se lo pone sin ninguna dificultad, como si lo hubiese hecho antes. Quizá sí que lo había hecho antes, en su mente, imaginando de mil formas diferentes aquel momento, junto con tantos otros.
Al fin llega el compañero que falta, hombre, que se excusa diciendo que ha tenido un pequeño percance con el coche. Él sonríe para si mismo y piensa que menos mal que no ha sido el último en llegar.
Ahora sí, están todos. Repasan detalle a detalle todo lo que han de saber: cuales serán sus posiciones, cuantos vuelos van a tener en la jornada, como lo van a organizar todo... Una vez han acabado, recogen sus cosas y se dirigen hacia el avión. Una de las azafatas se acerca a él y le da ánimos, ya que se ha dado cuenta de que es nuevo en la profesión. Aunque no lo necesitaba mucho, esa muestra de amabilidad le hace sonreir y le da fuerzas. La gente es maja, piensa, me gusta.
El autobús se ha parado. Mira por la ventanilla. Frente a él se encuentra el gigantesco avión en el que volará por primera vez como TCP y, mientras lo mira, una especie de cosquilleo le recorre todo el cuerpo.


-30!

3 comentarios:

  1. dios es precioooooooso, esque creo que lo defines igual que lo que viveré si es que lo llego a vivir porque a este paso vamonos!
    ahora te digo lo que mas me gusta

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  2. tonto, va a ser que si!!! ya lo veras :D y estare esperando ese momento yo tambien!

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  3. Bonitas colección de aviones!!. Bonitas fotos de aviones!!. Bago, pero interesante blog!!.

    ¡¡No seas "bago" y muevete un poco!!, o terminarás subiendote a "las nubes". ¿No querrás que lo hagan todo por ti?. ¿o si?.

    See you soon!.

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