domingo, 10 de octubre de 2010

Un sueño hecho realidad. (8)

"Señores pasajeros, estamos descendiendo [...]; ...con tiempo lluvioso y ventoso."
Nota como el avión se va inclinando ligeramente y en segundos unos pequeños botes en todo el avión indican que las ruedas han tocado tierra firme.
Durante unos minutos el avión sigue corriendo por la pista.
"Señores pasajeros, bienvenidos a [...]. En este momento nos estamos dirigiendo a la zona de estacionamiento. Por favor, sigan haciendo uso del cinturón de seguridad hasta que la señal luminosa correspondiente se apague. Una vez apagada..."
El avión va perdiendo velocidad poco a poco, hasta que se detiene.
Una vez totalmente quieto el aparato, se levanta de su asiento y, junto con Ana, se dirige a la puerta de salida para despedir a los pasajeros. Al salir, algunos dan las gracias o hacen pequeños comentarios sobre el vuelo; otros, salen sin decir nada. El hombre el cual le tenía pánico a los aviones les sonríe a modo de agradecimiento.
Una de las últimas pasajeras es Nerea. Sale con una pequeña mochila colgada del hombro y el libro que leía en una mano. Cuando pasa por delante de él, le da un papel doblado varias veces acompañado de un "gracias" y una bonita sonrisa. Él se queda un poco perplejo, pero lo coje y se lo guarda en el bolsillo del pantalón.
Ya está. Todos los pasajeros han salido del avión y su primer vuelo ya ha finalizado. Respira profundamente, y esta vez si que no hay rastro de los nervios que ha sentido al principio de todo.
- ¿Tu primer vuelo y ya has ligado? -dice Ana asombrada.
- ¿Cómo? -dice él mirándola extrañado.
- No te hagas el loco. He visto como te miraba esa chica y como la mirabas tu a ella. Seguro que en ese papel te ha dado sus datos para contactar con ella, no sería la primera vez que pasa.
Parece que Ana está muy segura de lo que dice. En el fondo, a él le gustaría que todo lo que le está diciendo fuese verdad.
- No creo. ¿Para qué iba a darme los datos? Será alguna chorrada -dice él intentando convencerse.
- Solo hay una manera de saberlo -dice Ana mirando el papel.
Él lo desdobla y lee lo que pone: "Gracias por el agua, seguro que me ha sabido tan buena porque me la has dado tú ;). Si quieres que volvamos a hablar este es mi número de teléfono, 657 85... Nerea."
Se queda un poco sorprendido, pero en el fondo le gusta.
- ¿Tengo razón en lo que he dicho o no? -pregunta Ana mirándolo.
- Pues sí. Pero, ¿cómo estabas tan segura?
- Yo hice lo mismo que esa chica, y ahora mismo tengo el mejor marido que una mujer puede desear -dice guiñándole un ojo.
Y se va. Sus compañeros también han salido del avión, y solo queda él.
Una vez ha bajado del avión y está fuera, sin saber muy bien por qué, lo primero que hace es coger su teléfono móvil y enviarle un SMS a Nerea.

Aterrizajes y despegues

-24!

No hay comentarios:

Publicar un comentario